El comienzo
En medio de una Europa dividida, existía una línea de tensión extrema donde las ideologías chocaban y la incertidumbre reinaba: el Muro de Berlín. En ese mismo muro, Checkpoint Charlie funcionaba como una válvula de escape, el único punto donde se producía un intercambio, un espacio en el que lo irreconciliable podía cruzarse.


